Mosca blanca de la col
Aleyrodes proletella

El adulto tiene el cuerpo amarillo, con manchas oscuras en cabeza, tórax, patas, final del pico y parte posterior del abdomen. También posee tres manchas oscuras en cada ala anterior. Sus ojos son rojos, compuestos, con las dos áreas de ommatidias separadas. Se cubre de polvillo blanco harinoso. El huevo es de color amarillo, con un corto pedicelo y una mancha anaranjada. Al madurar, queda inclinado sobre la hoja. La larva es amarilla, brillante y aplanada. Las de tercer y cuarto estadio adquieren una tonalidad cérea. El adulto realiza la puesta en semicírculo o círculo, sobre una superficie pulverulenta blanca que segrega la hembra adulta. Atraviesa varios estadios larvarios. Al principio es móvil, y al poco tiempo se fija a la superficie de la hoja, donde produce secreciones blancas alrededor de su cuerpo. Efectúan tres mudas y el último estado larvario se transforma en adulto, sin que haya una muda pupal. Sobrevive a temperaturas más bajas. Tanto larvas como adultos provocan daños directos en las plantas por la succión de savia e inyección de toxinas a través de la saliva, lo cual se traduce, en caso de poblaciones elevadas, en manchas cloróticas, debilitamiento de la planta y disminución de crecimiento y producción. Los daños indirectos son producidos por la secreción de melaza, donde puede proliferar la "negrilla" (Cladosporium sp.) en hojas, flores y frutos. Esto provoca la disminución de la calidad de la cosecha, dificulta la fotosíntesis, dificulta la penetración de productos fitosanitarios etc.