Fuego bacteriano
Erwinia amylovora

El fuego bacteriano es una enfermedad que afecta a diversas especies de plantas de la familia de las rosáceas entre las cuales se encuentran diversas especies frutales, tales como perales (Pyrus), manzanos (Malus), membrillos (Cydonia) y nísperos (Eryobotrya y Mespillus), así como a otras plantas ornamentales y silvestres: Amelanchier, Chaenomeles, Crataegus, Cotoneaster, Photinia davidiana, Pyracantha, Sorbus y las variedades ornamentales de Pyrus y Malus. La sensibilidad de la enfermedad es muy diversa según especies y variedades. Los daños causados pueden ser muy graves, especialmente en peral, puede producir la muerte de la planta afectada en un periodo muy corto de tiempo. Esto aumenta por la gran facilidad de propagación de la enfermedad y porque no hay tratamientos químicos curativos.
Síntomas: Flores: Con frecuencia, los primeros síntomas se manifiestan sobre las flores. Éstas se vuelven aguanosas, se marchitan con rapidez, se empardecen hasta ennegrecerse e incluso pueden desprenderse del árbol. En poco tiempo los síntomas se extienden hasta las hojas de un mismo espolón o de las pequeñas ramas cercanas.
Hojas: Los síntomas inician a manera de manchas pardo-oscuras a lo largo de la nervadura central y nervaduras principales, a lo largo de los bordes y entre las nervaduras. Conforme avanza el ennegrecimiento, las hojas se enrollan y marchitan, cuelgan de la planta y a menudo se mantienen unidas a pequeñas ramas atizonadas y curvadas.
Tallo y ramas: Las pequeñas ramas terminales y los retoños a menudo se infectan directamente con la bacteria y se marchitan en sentido descendente (desde la punta hacia abajo). La corteza se vuelve de color negro-parduzco y se ablanda al principio; más tarde se contrae y endurece. La punta de las ramitas se dobla y las hojas adheridas a éstas se ennegrecen sin desprenderse. Desde los espolones del fruto y las pequeñas ramas terminales, los síntomas avanzan hacia las ramas que brindan soporte, sobre las cuales forman cancros.