Mancha negra de los citricos
Guignardia citricarpa

Mancha dura: aparece comúnmente desde inicios de la maduración, cuando la fruta comienza a cambiar de color. Las lesiones son aproximadamente circulares, de 2.5 a 3 mm de diámetro, presentan una zona central deprimida de color marrón claro, delimitada por un borde marrón oscuro sobresaliente. A menudo se observan en la zona clara pequeñas puntuaciones negras, que constituyen los picnidios (cuerpos fructíferos asexuales) del hongo causal.
Mancha pecosa: generalmente se observa en frutas maduras, luego del cambio de color de verde a amarillo o anaranjado y en poscosecha. Son pequeñas, de borde irregular o uniforme, levemente deprimidas, de color rosadas o rojizas. En el centro pueden aparecer los picnidios del hongo como puntos negros.
Mancha virulenta: aparece cuando los frutos están maduros,. Puede manifestarse al final de la estación o después de la cosecha, durante el transporte y el almacenamiento. Son lesiones deprimidas, necróticas, marrones rojizas, de forma irregular y en el centro pueden presentar picnidios. Se forman por la coalescencia de manchas duras o manchas en forma de peca, dando origen a grandes lesiones.
Falsa melanosis: se expresa al comienzo de la temporada y puede convertirse en mancha dura con el progreso de la misma. Son lesiones pequeñas, numerosas y negras, semejantes a las provocadas por Phomopsis citri, agente causal de la melanosis.